La superdotación está incluida dentro de la Educación Especial. Está regulada por Ley, pero solo sobre el papel, en la práctica, o no se cumple, o si se cumple es a fuerza de batallar con un gasto de energía hasta la extenuación innecesaria.
En los colegios, a los niños se les incluye en grupos según su edad cronológica y no mental, con los consiguientes problemas psicológicos que esto produce. Es como si a un niño de 5 años le pidiéramos que se adaptara a un grupo de niños de 1 año, evidentemente lo intentan, y algunos hasta lo consiguen, pero ¿a que precio?.
La aceleración, pasar a un curso superior, regulado por ley por el M.E.C., con un tope de un curso en primaria y otro en secundaria, en la práctica, o no se consigue o si se acepta es otra batalla a ganar. Se dan casos de niños, ya acelerados en sus colegios y adaptados a su nuevo grupo, que al intentar regular su situación se les deniega. Las adaptaciones curriculares es otro aspecto interesante a estudiar. Estas, o no se realizan o si se realizan consisten en alguna actividad complementaria, que tampoco se mira si son de interés para el niño y eso si, una vez que haya terminado todas sus tareas normales de su clase con sus compañeros. En la práctica, lo que ocurre, es que no se llega a realizar esta actividad, porque al ser condición indispensable el terminar las tareas, y estas no se acaban porque, es aquí donde está el problema, producimos en el niño una presión innecesaria. Además, ¿por qué va a querer trabajar más que sus compañeros?
Los profesores, y en general, los Centros, tienen un total desconocimiento del tema, cuando pides que tu hijo sea atendido, te piden fichas, como no las hay, esto les obliga en el mejor de los casos, y contando con que haya un interés real, a ponerse a estudiar, con lo que lo ven como un problema, si además, el niño va aprobando y con buena nota, ¿para qué se van a complicar? ¿qué quieren estos padres?, que el niño queda sin recreos porque no acaba las tareas, bueno, esto es normal, pasa con otros, ¿por qué a ti te voy a tratar de forma especial?. Además, te dicen, tengo otros niños que trabajan fenomenal, escriben, leen, dibujan mejor que su hijo, ¿que garantías tengo yo de que ese informe sea verdad? Cuando el Centro o los profesores verdaderamente tienen interés, porque creen firmemente que es su responsabilidad, se encuentran tan perdidos como los padres, no saben donde acudir, donde conseguir ayudas, información, lo que les obliga a moverse por su cuenta y a dedicar un número de horas suplementarias, que por otra parte, no les pagan para formarse, por lo que el proceso para ellos también es lento y costoso, que les exige una vocación que yo aplaudo y admiro pero que no me atrevo a exigir.
Mientras tanto, la figura protagonista de esta historia, el niño, cada vez tiene menos interés en aprender, cada vez le cuesta más coger el ritmo del colegio y probablemente se centre en juegos y actividades que no tienen nada que ver con los contenidos que enseñan en el colegio. ¿Donde quedó aquel niño que desde que nació hasta que empezó el colegio era "una esponjita que lo absorbía todo"? El papel de los padres también ha cambiado, si hasta entonces se limitaban a seguir a su hijo satisfaciendo sus demandas, ahora hay que reforzarle y motivarle continuamente, procurando que su autoestima no baje de ciertos límites. Evidentemente, la superdotación en España, y en general la calidad de la enseñanza, ha cambiado. Ahora se sabe más que hace unos años, además, ya está regulada por ley, pero ¿cuánto queda por hacer? Yo desde luego, pido disculpas por mi ignorancia, aún sigo sin entender, y eso que me esfuerzo, por qué un exceso de inteligencia es un problema para la sociedad en general y para los colegios en particular.
Mª.A.G.M.
![]()