Actividades
Entre
las actividades que A.E.S.T. programa para sus socios, se encuentra la que todos
los años organiza con motivo de la despedida del curso.
En
esta ocasión nos fuimos el día 17 de junio a Valsaín (Segovia), donde
visitamos el CENEAM (Centro Nacional de Educación Ambiental), que se encuentra
situado en los Montes de Valsaín, en la vertiente norte de la Sierra de
Guadarrama.
Este
Centro, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, tiene como objetivo
prioritario informar, educar y concienciar a los ciudadanos en su relación con
el Medio, utilizando como herramienta la Educación Ambiental. Asimismo, ofrece
sendas y distintos itinerarios a lo largo de los que se puede disfrutar de
nuestro patrimonio.
La
jornada comenzó a las 10:00 de la mañana, hora en que nos esperaba el autobús
para iniciar nuestro breve viaje. Nos saludamos todos, contentos por el
reencuentro, y emprendimos la marcha. La temperatura era ideal para nuestro
proyecto de pasar el día en el campo y, aproximadamente una hora después de
nuestra salida, llegamos a Valsaín.
Lo
primero que hicimos fue visitar las instalaciones del centro. El edificio,
construido alrededor de un patio interior acristalado, alberga distintas salas
en las que, tutelados por las atentas explicaciones del amable guía que el
Centro puso a nuestra disposición, pudimos disfrutar, entre otras cosas, de una
enorme y cuidada maqueta de lo que fue el Palacio de Valsaín, (construido en
1552 por orden de Felipe II y destruido posteriormente por un incendio en 1682)
y de todo tipo de sensaciones que, a través de la vista, el oído, el olfato y
el tacto, nos acercaron a nuestro entorno, y que convierten al CENEAM en un auténtico
Museo interactivo de la Naturaleza.
Antes
de terminar nuestra visita, y en una de las salas habilitadas para ello,
disfrutamos también de una proyección sobre las distintas estaciones del año
y su influencia en el hábitat.
Deseosos
de comprobar si éramos capaces de aplicar algo de lo aprendido, salimos al
exterior dispuestos a iniciar nuestra ruta ecológica por el campo. Ayudados por
las señales distribuidas por todo el camino, y por una pequeña guía de
explicaciones y propuestas de “tareas” que nos facilitaron en el CENEAM,
recorrimos el sendero poniendo atención en los sonidos, olores y paisajes de
los que en tan pocas ocasiones tenemos la oportunidad de disfrutar.
Después
de haber abierto el apetito con la caminata, todos estabamos ansiosos por
reponer energías, así que, ayudados nuevamente por el autobús, llegamos a un
merendero cerca de un riachuelo, donde cada uno aportó sus “provisiones”
para compartirlas entre todos: tortillas, croquetas, bollitos, pasteles... ¡había
de todo!. Con la excusa de probar cada uno de los platos, ¡aquello se convirtió
en un auténtico banquete!.
Después
de comer, pasamos la tarde disfrutando de las tertulias por grupos, de los
juegos, e incluso, cuando volvieron las ganas de correr, disputamos un partido
de fútbol y una divertida lucha de lanzamiento de piñas pequeñitas que los
famosos pinos de Valsaín habían puesto a nuestra disposición por todo el
terreno del merendero (hasta para nuestros juegos, la naturaleza es generosa).
Al
caer la tarde, emprendimos alegres y cansados el camino de vuelta a Madrid,
después de un haber disfrutado de un día divertido y provechoso. Hicimos una
breve parada en Navacerrada, y de allí, directamente a nuestro punto de
llegada: la Plaza de Toros de las Ventas.
La valoración
que, sobre estos encuentros, se hace por parte del creciente número de
asistentes es muy satisfactoria, no solo por la posibilidad de aprender en
aquellos lugares que visitamos, sino también por el disfrute de la convivencia
entre los miembros de cada familia, y con otras familias de nuestra Asociación.
Con el desarrollo de esta actividad se inicia el periodo vacacional, tan
merecido y esperado por todos, y que nos hará cargar pilas para reanudar en
septiembre la actividad con ilusión y entusiasmo.